Autobiografía

 Soy un hombre hermoso como el alba, lleno de místicas visiones del ser humano. Los ojos solo saben maravillarse con la belleza del futuro, del porvenir, del instante que no cesa de existir. Mi nombre es Andrés Bali Quintanar, hombre de visiones, de pérdidas y búsqueda. Mi propósito trasciende el universo, mi propósito está más allá de las estrellas.

    Creo que cada instante busqué un porvenir que fuera hermoso, que fuera, simplemente, la gloria de la existencia. Cada momento que compartí con el tiempo existe en la memoria del tiempo, casi nada recuerda mi nombre. Soy, antes que nada, un hombre que buscó la vida, las verdaderas risas, los verdaderos momentos, el verdadero existir de la vida. 

    Las historias que tengo que contar son mágicas anécdotas que todavía no existen en el circuito del computador y quiero que de alguna manera sean recordadas. Son muchas las experiencias que quiero narrar antes de que mi vida se apague y sea parte de otro reino de cosas. 

    Quiero narrar mis días en la Universidad Nacional Autónoma de México. Todas las noches que de alguna forma fueron la gloria de mi existencia donde compartí la vida con el LSD y la bella sinfonía de la noche. Mi cuerpo es un lugar de hermosas visiones y de bellos momentos junto a la noche.

    Comprendo que mi importancia es inexistente, una bella metáfora que solo yo entiendo y que poca gente sabe apreciar. La noche cuenta bellas anécdotas de mí y nada sabe quien soy.

    La vida está llena del misterioso brebaje del tiempo, ese ácido que todo mundo teme y nadie aprecia como un elixir lleno de bellas visiones. Todo mi pasado está lleno de la memoria de mi cuerpo tendido sobre la hierba viendo el clima cambiar, viendo la filigrana de luz que llena cada día de belleza.

Comentarios

Entradas populares